¿Qué es “El Pensamiento estratégico”?
Suenan muy lejos los ecos de la estrategia para muchos esforzados emprendedores que
bastante tienen con hacerse un hueco o mantenerse en liza, como para ponerse a debatir
sobre estrategias, creatividad o pensamiento estratégico.
Pero he aquí que nos encontramos con el primer error y, multitud de veces, esta es
la causa
que lleva precisamente a la generación de dinámicas que hacen que, durante el desarrollo
cotidiano de la actividad, se sucedan los días en los que uno está ocupado tapando agujeros o
realizando tareas para que no se nos desmonte toda la maquinaria sobre la que está
conformada nuestra empresa.
Precisamente la posesión de una estrategia, de un plan más o menos detallado, acorde
a
unos objetivos y una filosofía nos permitirá anticipar los problemas y resolverlos incluso antes
de que ocurran.
La gran mayoría de Pymes, Profesionales o nuevas iniciativas adolecen de dicha planificación
estratégica y renuncian a conocer más acerca del pensamiento estratégico, palabras que
suenan casi a fórmula alquímica en posesión de unos pocos gurús que, al final, parece que
elucubran acerca de lo divino y se olvidan de lo real y material con lo que hay que lidiar cada
día.
El pensamiento estratégico es un conjunto de las herramientas más útiles que todo
emprendedor o profesional podría cultivar, es una inversión de valor incalculable, principalmente
porque el pensamiento estratégico tiene que ver con la consecución de unos objetivos y la
resolución de sus problemas inherentes, dentro de un marco contextual concreto.
Es decir, es un conjunto de herramientas para conseguir lo que queremos, de la mejor
forma
y venciendo las dificultades.
El pensamiento estratégico ha estado siempre
muy ligado al ámbito militar y es
aquí donde más se ha desarrollado, sin embargo el mundo de la empresa ha
estado muy vinculado también al pensamiento estratégico, incluso intercambiando
fuentes,
conocimientos e inspiración, pues, en el fondo, la esencia de las cosas es la misma,
hay un
objetivo final, ya sea ganar una guerra o establecerse en un mercado y hay una serie de
formas de hacerlo, la estrategia intenta dilucidar la mejor de todas ellas para un caso concreto.
Poseer las técnicas que permiten el desarrollo de un pensamiento estratégico es tener
una
llave para abrir la puerta que queremos y cultivarlo es mucho más sencillo de lo que pueda
parecer.
No es algo de genios, es un resultado del trabajo
y el sentido común, el
pensamiento estratégico se basa, esencialmente, en el conocimiento y el análisis.