Motivación:
Dentro de una empresa no basta con que los empleados cuenten con una serie de atributos
positivos: inteligencia, responsabilidad o talento. A dichas cualidades no se les sacará un
buen rendimiento si no se les complementa con la motivación suficiente. Sin duda ésta será
la
diferencia que marque las diferencias entre una empresa que va en busca del éxito y otra que
no sabe cómo llegar hasta él.
Bajo este concepto José Enrique de Andrés analiza la motivación y sus diferentes aspectos
desde el punto de vista de los empleados y de los equipos de trabajo.
Para empezar será necesario hacerse una serie de preguntas para conocer el grado de
motivación que existe dentro de la propia empresa. Cuestionarnos sobre asuntos tales como
¿de qué medios dispongo para realizar mi trabajo?, ¿está reconocida mi labor? o ¿qué
expectativas de futuro tengo en este empleo?. Servirá para calibrar la oportunidad que tenemos
de desarrollar bien nuestro trabajo y no sólo eso, sino nuestra capacidad para mejorarlo.
Cuantificando todos estos factores el empleado deberá marcarse un rumbo fijo dentro de la
empresa. Deberá estar seguro de lo que se ha propuesto y será capaz de cumplir, conociendo
los pros pero sobre todo los contras de su situación. Entonces estará listo para abordar dicho
puesto de trabajo con el extra que supone realizar una labor con motivación.